"Edora entró en los aposentos de la madre superiora atusándose el pelo y colocándose el hábito de la mejor forma posible. Se había limpiado lo mejor que había podido, pero todavía quedaba un rastro de sangre bajo su nariz que no había logrado eliminar.
El suspiro de la madre superiora lleno la pequeña sala. -¿Por qué ha sido esta vez, Edora?-
La joven apartó la mirada, como si con ello pudiera ocultar lo que había sucedido. -Unos mercenarios que estaban de paso. Estaban montando mucho escándalo y bueno..."
Era una noche especialmente apacible, la luna llena brillaba en el cielo despejado a través de la ventana. Un grueso leño crujía en la chimenea luchando en un vano intento de no ser consumido por las llamas, la cálida habitación olía a lilimento y te de jazmín. La anciana madre superiora descansaba en su sillón, taza en mano, tapada hasta la cintura con una gruesa manta de lana tan vieja y ajada como ella misma. -¿De paso por el templo?- Inquirió entre sorbo y sorbo.
Edora negó con la cabeza, todavía sin sostener su mirada. -Eh no, en la posada.- Puso las manos en la espalda, más para ocultar los nudillos pelados que para parecer sumisa.
La anciana sonrió para si misma. -Entiendo. Y les has pedido amablemente que se comportaran. ¿No?- No espero respuesta. -Justo antes de emprenderla a golpes con ellos.-
La joven resopló, cruzándose de brazos. -Estaban siendo muy maleducados, no me han dejado otra opción...-
La anciana dio un breve sorbo de su taza. -¿Incluido el que ha perdido una oreja en la pelea?- Sin duda, las noticias volaban rápido en el templo.
Edora se encogió de hombros. -Ese era especialmente maleducado. Pero el boticario dice que se la podrá coser... no es tan grave.- Dijo restándole importancia.
Con un suave tintineo, la madre superiora dejó la taza en una mesita de madera junto a su sillón. -Jovencita, hemos tenido esta conversación tantas veces que ya ha dejado de tener sentido.- Suspiró largamente. -No puedo contener tu agresividad, pero quizás pueda canalizarla de alguna forma.-
La joven guardó silencio, mitad expectante mitad aterrada.
-No, no voy a expulsarte. Si es eso lo que estás pensando.- La anciana cerró los ojos, apoyando la cabeza sobre el respaldo del sillón, acomodándose. -Pero sí vas a pasar una temporada fuera, con algo de suerte el frío calmará tus ánimos y cuando regreses de tu viaje lo hagas con algo más de mollera.-
Edora puso los brazos en jarras, con la boca abierta, tratando de procesar el momento, pero solo fue capaz de articular una palabra. -¿Felstad?- Preguntó.
-Felstad.- Asintió la anciana, empezando a dormirse. -Rescata a tu aprendiza del calabozo, y preparaos para partir tan pronto como sea posible. Van a pedirme muchas explicaciones por lo de esta noche, y prefiero que no estéis por aquí cuando eso suceda.- Sentencio la frase con un ronquido suave, la conversación había finalizado por esa noche.
La joven salió de la estancia al frio pasillo en completo silencio. Muy en el fondo no sabía si la madre superiora la había castigado o recompensado, pensaría en ello por el camino, ahora tenía que preparar la expedición y reunir a su escolta, eso sí, en cuanto se les pasara a todos la borrachera."
Bienvenidos niños y niñas a la casa donde siempre hace frío, os escribo desde lo alto de mi torre del hechicero, mientras intento en vano calentarme al lado de mi braserillo de mago. Tengo en el puchero los restos de la última alimaña que osó trepar hasta mis dominios. La verdad, tiene un sabor asqueroso.
Felstad es como Silent Hill, puedes escapar, pero acabas volviendo tarde o temprano. El Sr. Marrón se ha sacado una campaña de la chistera y ha dejado a mi criterio el participar o no. Si me hubieran propuesto participar en una orgía con mis actrices de cine para adultos favoritas habría tenido más dudas al respecto, que de participar en la campaña.
MODO CAMPAÑA ON
Tenía claro que no iba a reciclar miniaturas, al menos no muchas. Tras distraerme en el trabajo mirando tiendas de miniaturas, me creo un plan muy claro de lo que quiero y el sábado voy a la tienda. Para variar, las cosas las tienen en la web pero no en la tienda, así que toca improvisar y me llevo lo que hay, no lo que quiero.
| El botín. |
Caja de caballeros de Northstar para los soldados y chicas monas de Avatars of War para los personajes. Llevo jugando a Frostgrave de manera interrumpida desde el 2015, y es la primera vez que compro miniaturas de Northstar. No le habia dado a ganar dinero a la empresa desde que me compré los primeros dos libros, obsoletos por cierto.
Lo que parece que no aprendo por más años que pasen es a no comprar miniaturas de Avatars of War. Me pierden las fotografías, si no fuera gilipollas le daría la vuelta al blister antes de comprar, para saber a que atenerme, pero no, me esperé a llegar a casa. Recapitulemos. ¿Piezas que no encajan? Check. ¿Metal blanco que cruje con mirarlo? Check. ¿Uniones imposibles? Check. ¿Detalle que se pierde en el inyectado? Check.
Por suerte soy un expert modeller con años de experiencia. Un rápido cambio de material y arreglado. Sin anclajes, sin masilla, sin sentido común. Lo perdí hace muchos años ya. Ya tengo la hechicera y la aprendiza montadas. A ver que saco de la caja de caballeros.
Dos Infantes, con sus armas a dos manos y aspecto de proteger puertas. El arquero... porque tienes que poner arqueros sí o sí. El Apotecario fue una decisión de última hora, me apetecía conversionarme uno, me arrepenterié después cuando necesite el segundo arquero.
Y en esta foto borrosa tenemos a un cazador de tesoros, la arquera elfa que seguramente acabará siendo una Ranger y un zombie de forgotten world que hará las veces de capitán, uno un poco pocho, pero la verdad es que me encanta como me ha quedado. No puedo escapar de Felstad como no puedo escapar de la estética souls, soy un encasillado.
Lo tengo todo imprimado ya, a ver si puedo pintar ni que sea la hechicera y la aprendiza para poder jugar la primera partida cuanto antes, a ver cuantas horas de sueño me cuesta.
EL TEMPLO DE YKAROS
Un lugar para la contemplación y el estudio de las artes marciales y mágicas, gobernado por la sagrada orden de las hermanas de Basilea. Durante incontables generaciones el templo ha formado a las mejores doncellas guerreras de la región, sus servicios prestados a los señores de la guerra locales para la defensa de sus tierras.
Cada doncella guerrera de Ykaros es una diestra espadachina y una hechicera formidable. Que llevan a la batalla a los brutales autómatas de guerra, constructos de madera, piedra y metal que luchan con la ferocidad del lobo y la fuerza del oso. Cuenta la leyenda que el templo llegó a albergar a un centenar de estas letales guerreras, pero tras la caída de Felstad su número se ha reducido hasta desaparecer casi por completo.
Un viento negro y ponzoñoso escapó de la ciudad congelada y trepó hasta el templo, trayendo consigo una terrible plaga. La enfermedad asoló el templo, acabando con la vida de la prácticamente todas las hermanas, incluida la recién nombrada madre superiora.
La anterior tuvo que hacerse cargo de nuevo del templo con solo unas pocas supervivientes. Convirtiéndolo en un lugar para atender a aquellos que enfermaban por la plaga. Y abandonando toda esperanza de recuperar la gloria de días pasados.
EDORA "LA INTRÉPIDA"
También conocida como Ava Isabeth Edora III, la hija de un noble venido a menos que perdió a su esposa durante la plaga. Siendo apenas un bebé fue entregada a las hermanas de Basilea para que sirviera en la orden. La mocosa creció escuchando los relatos épicos de las antiguas doncellas guerreras que habían habitado el templo, deslumbrada por su leyenda.
Fue una estudiante aplicada y disciplinada hasta alcanzar la adolescencia, su carácter apasionado y entusiasta mutó en una irresponsable agresividad alimentada por su bebida favorita, la hidromiel.
Fue en esa época oscura y etílica en la que conoció a su mejor mitad, la joven Vastraea. Aunque solo es unos pocos años más joven que Edora, es al mismo tiempo su guardaespaldas y su aprendiza. Comparte con su maestra la afición por la buena bebida y la pasión por el sano ejercicio, siendo el favorito de ambas el de las peleas de taberna a puñetazo limpio.
Para poner en uso sus habilidades, el templo ha decidido enviar a las dos a Felstad en misión de exploración. Con una lista de artefactos para recuperar y para averiguar el origen de la plaga con la esperanza de que ello les ayude a encontrar una cura.
+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-
Vale, ya tenemos esto montado. Ahora me acabo de dar cuenta de que no tengo nada para representar los constructos. Joder, y yo que quería resolver esto pintando pocas miniaturas.
Seguiremos informando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario