sábado, 19 de septiembre de 2026

[Sr Rubio] Pintando Zerglings (Starcraft) con rotuladores

Buenas! 
 
Quería haber escrito esta entrada a final de agosto, cuando estaba pintando los zerglins, pero… o pintaba o escribía, y vienen 24 @$%¿! Zerglings en la caja. Había que terminarlos en verano sí o sí.
 

Así que aquí estoy, casi 20 días después, explicándoos como he pintado mis zerglings…

Pero vamos a hablar primero de las minis.

Hay 6 modelos básicos de zergling. Cada uno puede ser montado de tres maneras diferentes (zerglings, swarlings o raptors). Por lo que parece ser, las reglas para los swarlings no vienen en el starter (el founder’s edition al menos) si no que vienen en la caja de ampliación de zerlings (con 18 zerglins más que NO quiero…). Supongo que jugaré los 6 raptors y luego 18 zerglings. ¡Viva la horda!

El montaje es rápido, sin apenas limpieza de las piezas. Ayuda además de que cada zerling son las mismas 6 piezas, así que una vez pillas ritmo vas muy rápido.

Hablemos ahora un poco de los rotuladores que he usado.

Este verano estaba con el modo de probar cosas nuevas. Probé el underpainting con un caballero para el Greathelm, y el resultado no fue el esperado, por decirlo suavemente. Así que me estaba planteando usar la misma técnica con los zerglings, que se prestan más a estos experimentos. Pero también tenía al Sr Blanco y al Sr Negro hablando bondades de los marcadores acrílicos (=rotuladores) que estaban probando, así que en una visita al Triángulo me llevé dos colores de AK: un lila para la piel y un marrón para las escamas. Esta compra, además, confirmó mi esquema; se acabaron las elucubraciones!

El plan era sencillo: usar los rotuladores para dar las capas base a las minis, y luego terminar los detalles a pincel, de la manera tradicional. Sobre eso, solo puedo decir cosas buenas de los rotuladores de AK: buena punta, color vibrante y buena cobertura; estaba pintando sobre imprimación negra, y con una sola capa tapaban el negro.

Pero una vez dada la capa base, me decidí a ir un paso más y sumirme en la locura… El Sr Blanco había estado probando rotuladores “buenos” y rotuladores “malos”. Vamos, rotuladores pensados para pintar minis, y rotuladores pensados para pintar otras cosas (cerámica, madera, metal… según sus descripciones xD). Mi señora tenía (tiene) un montón de estos rotuladores, que se pilla para pintar libros de colorear de adultos. Los que no le acaban de ir bien se los damos a los niños. Bien, pues recuperé un par de cajas de esas para mi… Unos los tenía en el pueblo, con una selección de colores limitada; los otros los he recuperado en casa.
Ahí tenéis, los responsables de mi caída a la locura...

Bien, la única diferencia de estos rotuladores con los “buenos” es la punta. Los buenos (yo solo he probado AK, por cierto) tienen punta de pincel, bastante larga y afilada. Los “malos”… dependerá. Los que usé en los zerglings tienen la típica punta de rotulador; los que estoy usando en la escenografía del Planet Shark tienen un poco más de punta de pincel.

Esta punta dura, en realidad, me fue muy bien para pintar los zerglings, ya que son minis con mucho relieve, y solo con pasar la punta ya hacías las iluminaciones.

Nota: hubiera conseguido resultados similares/mejores con un pincel seco de los de toda la vida, como me enseñaron la gente de Tabletop Time en su video. Pero quería ver como quedaba con los rotus…

Una vez explicado todo esto… vamos con las fotos.

1) Capa base. Como he comentado, una sola pasada con los rotuladores de AK servía para tapar el negro.

2) Primeras luces. En el lila usé un color lila más claro que tenía para iluminarlo; para el marrón usé un amarillo/mostaza como luz.

3) Luces finales. Un magenta/fucsia en la piel para dar una luz extra. La armadura se quedó igual, pero para diferenciar garras de placas le metí una luz extra con blanco puro a colmillos y garras.

Tiempo total: 30-45 minutos por cada uno, teniendo en cuenta que los 12 primeros los pinté de uno en uno. Los 12 últimos los pinté en cadena y tardé menos (como dice la teoría que deber ser). También tened en cuenta que empezaba a pintar a las 11 de la noche, cuando se dormían las fieras, hasta la 1 o las 2 que me dormía… xD



Una sola capa de lila sobre negro. Brutal la opacidad

Añadimos marrón...



Aquí ya tiene el amarillo Y el blanco



Teniendo en cuenta lo que me queda por pintar de Starcraft (la reina, Kerrigan, el gusano y 6 cucarachas, entre grandes y pequeñas) no sé si este sistema podrá trasladarse a minis más grandes (a las cucarachas seguro).

Por si acaso, me he pillado una caja de lilas de AK tipo contrast, porque creo que irán mucho mejor para esa idea de “pintar la capa base con rotuladores” que tengo en la cabeza. Y luego reina y Kerrigan terminarlas a pincel… o tal vez no, tal vez se quede todo el proyecto como una locura de principio a fin.

El caso es que me he divertido mucho pintando con los rotuladores; ha sido un cambio de ritmo que he agradecido. Porque sí, podría haber imprimado todas las minis en marrón y luego hacer una serie de pinceles secos para diferenciar las zonas, terminando con algún detalle a pincel. Hubieran quedado mejor/más clásicos, hubiera sido más rápido… pero hubiera sido más de lo mismo. Con esto, he salido de mi zona de comfort, me he retado y he conseguido algo digno. ¿Qué más le puedes pedir a un proyecto veraniego? :D

Ahora en casa estoy pintando la escenografía del Planet Shark también con rotuladores, para no gastar pintura buena (Eddie dixit), y la verdad es que creo que puedo tener algo en las manos interesante para mi manera de pintar. A ver como se da el año, y si los rotuladores han venido para quedarse o no…


Marcadores de bicho

Un raptor. No les hice nada a las alas, más que pegarlas en su sitio


domingo, 6 de septiembre de 2026

MI EJÉRCITO DE ENANOS DEL CAOS – RETO DE PINTURA DE 2.000 PUNTOS

Si vuelvo a ser yo... Aparentemente no tenía suficiente trabajo con un ejército y me pareció una idea estupenda meterme en otro proyecto de doce meses. Por suerte, al ser un ejército de élite, no tiene tantas entradas como el de Skavens y podré pintar una unidad cada dos meses…

Ahora toca asumir las consecuencias de mis decisiones, ponerme a pintar y hacer como que todo esto estaba perfectamente planeado desde el principio.

La lista parte de 1.810 puntos, quedando 190 puntos pendientes que completaré con objetos mágicos y demás chucherías que seguro que acabarán cayendo.

La lista está formada por:

Sorcerer-Prophet
Infernal Castellan
Infernal Ironsworn
Infernal Guard
Bull Centaur Renders
Sneaky Gits
Sneaky Gits
Iron Daemon
Dreadquake Mortar

Solo me queda invocar a Hashut para conseguir completar el reto.

MI EJÉRCITO SKAVEN – RETO DE PINTURA DE 2.000 PUNTOS

Para este reto me he decidido por los Skavens. Desde que Games Workshop empezó a renovarlos para AoS, me he dedicado a acumularlos en el trastero como si no hubiera un mañana. Ha llegado el momento de enfrentarme a mis malas decisiones y darles amor a estos peludos. Sinceramente, tienen todo lo necesario para hacerme sufrir durante los próximos doce meses. 😜

La lista parte de 1.950 puntos, quedando pendientes 50 puntos para adquirir objetos mágicos.

La componen:

Grey Seer
Warlock Engineer
Skaven Warlord
Stormvermin
Clanrats
Clanrats
Giant Rats
Giant Rats
Rat Ogres
Gutter Runners
Warplock Jezzails
Poisoned Wind Globadiers
Doomwheel

Ahora solo queda una cosa: pintarlo todo y que la Gran Rata Cornuda nos acompañe.

jueves, 3 de septiembre de 2026

UN AÑO, CUATRO EJÉRCITOS Y 8.000 PUNTOS

¡Buenas, parroquia!

Hace ya un tiempo que cuatro miembros de esta casa empezamos a hablar de algo que, en teoría, debería ser bastante sencillo: montar un ejército para Warhammer: The Old World, pintarlo y jugar con él.

Un plan sencillo y perfectamente razonable... al menos hasta que empiezas a llevarlo a la práctica.

Porque todos sabemos cómo funcionan estas cosas. Entre nuevos proyectos, miniaturas que llevan años esperando en una caja, conversiones que empiezan con un inocente «esto sólo llevará un momento» y la inevitable falta de tiempo para pintar, terminar un ejército completo puede convertirse en una aventura bastante más larga de lo previsto.

Así que hemos decidido ponerle remedio. O, como mínimo, intentarlo.

Los cuatro participantes de este pequeño experimento somos el Señor Rubio, Señor Negro, Señor Blanco y Marvin Nash. Cada uno tendrá que preparar su propio ejército utilizando las miniaturas que tenga por casa y, seguramente, buscando nuevas maneras de complicarse la vida durante el proceso.

El objetivo es sencillo: doce meses para conseguir un ejército de 2.000 puntos para Warhammer: The Old World, completamente pintado y listo para jugar.

Y para que el proyecto no se convierta en uno de esos que abandonamos a los dos meses, nos hemos puesto algunas reglas.

Cada participante podrá partir con un máximo de 500 puntos de miniaturas ya pintadas. El resto, hasta llegar a los 2.000 puntos, tendrá que pasar por la mesa de pintura durante el año.

Además, cada mes tendremos que completar, como mínimo, una unidad o un personaje. No vamos a establecer una cantidad fija de puntos mensuales, porque no es lo mismo pintar veinte soldados que enfrentarse a un personaje lleno de detalles, una máquina de guerra o una miniatura con cuatro veces más piezas de las necesarias.

La idea es simplemente mantener el proyecto en movimiento. Poco a poco, mes a mes.

¿Y qué ejércitos?

Las listas se construirán siguiendo las limitaciones de Grand Melee + Combined Arms, y cada uno podrá elegir libremente el ejército que quiera.

Aquí no hay una competición por ver quién pinta más rápido ni quién consigue más puntos antes. La gracia es compartir el proceso, mantenernos centrados en un proyecto durante un año y, sobre todo, conseguir algo que no siempre resulta sencillo: terminar un ejército.

Y después, claro está, jugar.

Porque al final estamos hablando de Fantasy y, ¿a quién no le motiva una mesa llena de unidades en bandeja a punto de avanzar por el campo de batalla?

Durante los próximos meses iremos mostrando por aquí cómo avanza cada proyecto: unidades, personajes, conversiones, cambios de esquema de color y, con total seguridad, alguna compra que ninguno necesitaba realmente pero que será presentada como absolutamente imprescindible.

Porque esto también forma parte del hobby.

Y después de doce meses llegará el momento de la verdad: reunirnos los cuatro, poner sobre la mesa nuestros 2.000 puntos y jugar una partida de Warhammer: The Old World.

¿Llegaremos con los cuatro ejércitos terminados? ¿O acabaremos como unos sucios goblins intentando justificar por qué todavía nos quedan tres unidades por montar?

Pase lo que pase, la idea es disfrutar del proceso, pintar, montar ejércitos y volver a jugar.

Así que, de momento, el plan está sobre la mesa:

Un año.
Cuatro ejércitos.
8.000 puntos.
Y una partida.

Si conseguimos llegar hasta allí con todo pintado, podremos considerar que el experimento ha sido un éxito. Y si no... Siempre podremos echarle la culpa a las miniaturas.

domingo, 30 de agosto de 2026

[Eddie Cabot] GreatHelm - Tablero 2: Amueblando el chabolo

 "Si llevas a cabo todas tus tareas con diligencia, muestras coraje en batalla y te terminas toda la cena, puede que algún día conozcas al Gran Maestre.

Todos los caballeros comen en su mesa al menos una vez durante su servicio, si te destinan a Wieben sucederá más a menudo. Pero allí solo van los mejores, y no me refiero solo a manejando la espada y la lanza.

Los hermanos mentores te enseñarán a leer y a escribir, también matemáticas, historia y estrategia. Presta atención y aprende rápido, necesitas dominar el arte de crear talismanes para salir fuera de la muralla.

Oh, te ha cambiado la cara. ¿Qué crees que hacemos cuando los exploradores avisan de algo peligroso que se acerca por el norte? ¿Esperar a que llegue? Salimos a buscarlo y lo matamos cuando todavía esta dormido. Después lo cortamos en pedazos, quemamos los pedazos y nos meamos en las cenizas.

Así estamos seguros de que no vuelve..."



Bienvenidos niños y niñas a la fase de negación, no estoy invirtiendo tiempo y esfuerzo en el GreatHelm porque me de palo empezar con el Starcraft. Lo hago porque me gusta mucho mucho mucho, y eso que solo he jugado cuatro partidas, de las que he perdido la mayoría. Si los marines del Staarcraft siguen en una bolsa de plástico, es porque no pueden defender la frontera de Munchbach.

En cambio estos colegas si pueden, la Guardia Fronteriza de Munchbach, los Caballeros Blancos de Wieben, paladines de Seher. Mi versión opuesta del espectro cromático de la Guardia de la Noche de Juego de Tronos. Pero con más voluntarios y muchos menos criminales tratando de escapar de la pena de muerte, de hecho, ninguno, en la Guardia Fronteriza no aceptan a nadie con historial criminal, directamente lo ejecutan.

ELEGISTE MAL SITIO PARA OCULTARTE DE LA INQUISICIÓN

Voy robando las horas que puedo para seguir trabajando en esto. Me gustaría hacer un informe de batalla con tres partidas rápidas, las tres sobre el mismo tablero, pero configurándolo de forma diferente cada vez a través de la escenografía que estoy montando/pintando. Pero antes que nada, los talismanes.

Los mencioné en la anterior entrada. Munchbach es seguramente la provincia civilizada más pobre de todo Dralon. Tienen guerreros decentes, nobles decadentes, cazadores competentes, carpinteros excelentes y magos... ausentes. No hay escuelas de magia en Munchbach, ni las hay, ni las hubo.

Tampoco hay dinero para fundarlas, o para pagar magos mercenarios. A eso hay que sumarle que el culto predominante es el de Seher, famoso por quemar vivos a los practicantes de las artes mágicas. Así que la única protección contra la magia de la que disponen, es la palabra de Seher, escrita en lengua arcana, con tinta elaborada a partir de aceite purificado y cenizas de héroe, sobre grueso papiro hecho de madera de árbol sagrado.

La creencia popular, es que estos talismanes actúan como escudos contra la magia y repelen a fantasmas y no muertos. Que se sepa, nada de esto ha sucedido jamás, pero encontrarte uno clavado en un árbol, o en la puerta de una casa, implica que hay caballeros cerca. Si pasaste a mejor vida y sigues siendo capaz de moverte, te conviene alejarte en dirección contraria.

O TU AVENTURA ACABA EN LLUVIA DORADA

He seguido haciendo más cositas a las que pegarles amuletos, con diferentes grados de acierto. Como he mencionado me pongo a ratos sueltos, a costa de perder horas de sueño. Por lo que algunas cosas han quedado mejor que otras, pero en un conjunto estoy contento, oiga.

En esta ocasión tenemos a Sir Otto posando para dar cuenta de la escala de los elementos creados. Otto viste una cota de malla vieja bajo sobrevesta blanca y porta un escudo redondo con los colores de Wieben y una maza para ablandar carne. El palabras del propio Otto, si lo que estás ablandando se sigue moviendo o gritando, no lo estás ablandando lo suficiente y le tienes que pegar más fuerte.

La estantería y la mesa, están hechas con palitos de madera y algo de madera de balsa. Han quedado como el culo, no se si se van a arreglar cuando los pinte. Sin que sirva de precedente, para estas cosas tan pequeñas es para lo que son muy útiles las impresoras 3D, no veo un pijo, no tengo pulso y me cuesta la vida cortar recto.


En la muralla tienen poco sentido, quedan algo raras. Aunque a la mesa le pusiera cosas encima tipo botellas, velas y puede que un tintero y talismanes a medias, no daría el pego. Y la estantería parece más bien una escala. El caso es que eso me dio la idea para lo siguiente que hice.


Tengo como 200 peanas muertas de risa de cuando hicimos la campaña de Oathmark. Me puse a pegar unas cuantas para hacer algo parecido a una banqueta/escalera para subirse y asomarse por encima de la muralla. Por si algún día me da por meter arqueros en el roster. Cosa que no creo que suceda la verdad. El invento no ha quedado mal y tiene el tamaño perfecto para subir a la miniatura con peana y todo.


Además es apilable y fácil de transportar. La clase de mierda que se haría en el Ikea medieval para decorar tu parte de la muralla a tu gusto. Porque puedes estar cómodo mientras esperas a que algo suba con una escala e intente pasar a través de ti. Solo necesitas unos cojines Hafkä, un par de marcos Hörmol y un martillo a dos manos Skamochër para defender tu parcela con estilo.


Con más peanas y algo de corcho, hice unas cuantas columnas. Ideales para esconderse de las flechas. Vestigios de alguna construcción levantada en tiempos mejores, antes de los orcos, de los dragones, de la guerra y de abominaciones cósmicas traídas a la fuerza al plano mortal. 


Lo bueno de las columnas, es que quedan bien de cualquier forma. Tu cerebro rellena el vacío y enseguida imaginas qué sostenían esas columnas, como eran de altas, etc. Cuando estén pintadas las voy a empapelar con talismanes, será un buen detalle.


Por último el coso. No sé como llamarlo. ¿Altar? ¿Expositor de trofeos? ¿Mensaje de advertencia? La primera idea era hacer una capilla a lo Trench Crusade. Pero la idea me iba gustando conforme avanzaba. En mi cabeza, en Munchbach hay dos formas de abordar el problema de los monstruos. 

En el Gremio de cazadores despedazan al bicho, hacen todo tipo de armas y armaduras con sus restos y los cráneos son exhibidos en sus salones, esencialmente para presumir. Cuando los Caballeros Blancos liberan una región de algún mal venido del norte, dejan una advertencia para la próxima aberración que pase por allí. Es una excepción al procedimiento habitual de troceado, incinerado y orinado.


Ya he empezado a pintarlo todo, pero no voy a subir fotos todavía. Porque pintarlo es rápido, pero forrarlo todo con talismanes me va a llevar mi tiempo. Así que esto es todo por ahora. Cuando acabe con esto, prometo de verdad de la buena que me pongo con el Starcraft.

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Se acercan mis ansiadas vacaciones, vacaciones de pobre, 14 días de estar en casa limpiando, arreglando cosas rotas y repintando las paredes donde ha grafiteado la enana. Si el tiempo y la autoridad lo permite sacaré tiempo para frikear. Así que...

Seguiremos, informando.