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Aunque… si hubiera empezado con los elfos, seguramente Nisdey no sería Nisdey. No tendríamos a Ratón y, sobre todo… no tendríamos al Tito Walt. Diox, que orgulloso estoy de ese personaje xDEl caso es que yo quería jugar a Oathmark con elfos, porque me apetecía pintarme mi ejército de elfos oscuros xD Pero estaba sin montar, no tenía tiempo y tenía un ejército de esqueletos pintados… Luego me pinté muchos más, pero el germen del ejército ya estaba.
Como no quería abandonar la idea de los elfos, lo que hice fue ponerlos en una pequeña provincia del norte de Nisdey: Surtan. Independiente, parte del reino pero sin serlo en realidad… Estos elfos habían huido de Sisartan, no por rechazar su naturaleza combativa y expansionista como los elfos que ayudaron a fundar Nortumbria (el germen de Nisdey), si no… por todo lo contrario. Eran una amenaza para el poder en el trono, y huyeron antes de ser capturados. Así que tenía unos elfos altamente militarizados, que no iban a conformarse con un trozo de tierra regalado por un rey títere; ellos querían usar Surtan como una plataforma desde donde conseguir su verdadero objetivo: la creación de un Imperio que rivalizara con el poder de Sisartan y, finalmente, la conquista de todo Dralon. Son gente sencilla, mis elfos.
Tras el fin de la “guerra de la piedra” (nuestra primera campaña de Oathmark), le pegamos una patada a la timeline unos cuantos años hacia delante para poder variar nuestros reinos a placer y jugar con otras cosas. En mi caso, Ratón había ordenado detener cualquier operación militar fuera de las fronteras de Nisdey, y con los años se había ido recluyendo cada vez más en la capital. Esto lo aprovecharon los elfos de Surtan para salir de la provincia e ir ganando presencia en el resto de Nisdey poco a poco; además, la magia élfica ayudaba a detener la “enfermedad del alma” que asolaba Nisdey, con lo que los habitantes (vivos) de Nisdey recibían encantados a sus vecinos del norte. Poco a poco, el poder real en Nisdey ha ido migrando de Nortumbria a Surtan, y aunque Ratón siga siendo el rey, las órdenes las toma la autoproclamada Emperatriz Dragón. Nadie sabe qué opina Ratón de esto, o siquiera si es consciente. Y el tito Walt está muy tranquilo en Suria, fortaleciendo las fronteras con Greoria por lo que pueda pasar (oficialmente… han aumentado mucho los rumores de desaparecidos, monstruos y secuestros en la noche en Greoria, Almhorzar y otros reinos fronterizos).
Tal vez un día Ratón despertará de su ensimismamiento y reclamará lo que es suyo; habrá que ver si la Emperatriz Dragón cede amablemente el poder o hay una guerra civil en Nisdey…
El tema (y hablando a nivel de juego) es que esta expansión dentro de las fronteras de Nisdey de los elfos de Surtan me permite varias cosas:
- Seguir jugando con el reino de Nisdey; le tengo cariño, que le vamos a hacer. Además, “elfos de Nisdey” suena mejor que “Elfos de Surtan”.
- Mezclar en mis listas elfos y humanos; de esta manera tengo que pintar menos cosas xD
- Jugar con listas puras de elfos si quiero; o elfos + “orcos” (mis dracónidos).
- Usar los caballeros de Greathelm (con un par de elfos en la unidad) como una unidad más del ejército.
La mayor parte de todo esto ha estado en mi cabeza por años, ya. Ahora, el TOW me va a permitir tener una fuerza amplia de Nisdeyanos vivos, que rivalizarán con los Nisdeyanos muertos. Y a futuro… quien sabe, tal vez pueda jugar una campaña en mi casa (¿con mis hijos?) enfrentando a ambas facciones por el poder en Nisdey… mientras Walt de Suria ríe malvadamente en las sombras.
Porque hay cosas peores que la Muerte en Nisdey… y todas rinden pleitesía al tito Walt.










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