viernes, 19 de junio de 2026

[Sr Rubio] Guía de uso del OPR – Rubio style

Buenas! 

Esta es una entrada que tenía ganas de escribir. Todo debido a una conversación aparentemente intrascendental con Eddie, pero que ha desembocado en una vorágine de caos y destrucción construcción importante. Esta es la primera entrada, pero no va a ser la última.

El caso es que estábamos hablando con Eddie sobre el reto 101, que podríamos haber usado el OPR como reglamento/listas pasando de los “nombres” que vinieran inscritos en las tarjetitas… y de ahí pasamos a comentar los diferentes usos que tiene el OPR para nosotros. No pasó de un breve intercambio, así que me he venido al blog a explayarme a gusto…

Para mí, OPR tiene 2 (3) usos claros: 

1) Como W40k lite. Juega en el universo del 40k, con los ejércitos y héroes del 40k, pero con unas reglas y “body-count” más asequibles. En la práctica, una edición más del 40k disponible, como intentamos explorar en este programa.

2) Como sandbox para que te hagas tu propio casino. Usa las reglas del juego, coge alguna de las listas existentes (o crea la tuya propia mezclando libros) y cuenta tu propia historia.

3) Juega a OPR como OPR. Con el trasfondo que están soltando, con sus minis propias… Ahora que hay caja de dos jugadores de plástico empieza a ser una opción.

La 3 es una opción solo desde hace poco, así que no voy a darle más importancia. Porque aunque lo que se empieza a saber (a nivel de trasfondo) es interesante, todavía le falta recorrido. Veremos en unos añitos, como está (mejor, seguro, teniendo en cuenta la deriva de los precios de James).

Así que voy a explayarme con la 1 y la 2.

Para mí, la 1 es el motivo principal de creación de las OPR. Estoy convencido de que no veremos nunca ningún comentario oficial diciendo “sí, creé las OPR para jugar al 40k sin jugar al 40k”, pero es obvio: los ejércitos (sobre todo los primeros) eran calcos del 40k. Las opciones de juego solían ser las mismas que tenías en los codex de James. Sí que es cierto que tenías algunos ejércitos que venían de Mantic o el Legion, pero eran minoría (y el Warpath en cierto sentido es otro intento de sacar un 40k de marca blanca).

Minis del 40k, próximamente en su supermecado de confianza... más o menos

¿Es esto algo malo? Por supuesto que no. Tengo multitud de minis de James en casa, compradas en tiendas (y algunas de 2ª mano). Pero una vez en mi casa, soy libre de usarlas con las reglas que prefiera. En mi caso, las minis viejas en 2ª y las modernas… las modernas no las uso XD Porque para jugar a James tengo que aprender un reglamento nuevo cada 6 meses, y bastante tengo con aprenderme un reglamento nuevo cada 15 días para el podcast :P Y que seguramente con lo que tengo no pueda jugar. Tal vez hayan eliminado perfiles, o necesite más minis, o…

Así que aunque voy a intentar pintar mis ejércitos de 2ª en su totalidad (este año me gustaría meterle mano al Caos), no me planteo pintar mis marines “modernos” o el ejército orko que me hice con las llegada de 8ª y la crisis de los 40 xD

Pero… ahí están las OPR. He jugado poco a las OPR, pero las partidas con mis necrones me fueron más satisfactorias que a 9ª, al no tener que estar recordando las reglas de nobleza necrona, de la subfacción, de… También ayuda el tamaño de partida, más cercano a 2ª que a 8ª (en número de minis). Hay que pintar menos (también hay que comprar menos, pero en mi caso las minis ya están en casa en su mayoría xD).

Así que si quiero sacar los Sangrientos de casa, o los necrones, o los Tau… voy a preguntar si algún viejuno quiere jugar a las OPR, no a 11ª.

¿Qué tiene este enfoque también? Que, como he dicho, los proyectos de pintura son más manejables, de repente. Eso, con el tiempo libre que tengo, es algo que me gusta y motiva. Puedo pintarme en un tiempo razonable 25 minis y un par de tanques. No puedo pintarme 50-60 marines, más tanques, más aviones, más… en un periodo de tiempo razonable. Y no hablemos de orkos… xD

A pintar esto llego
A esto... tengo mis dudas. 

Eso es la principal razón de que exista el asalto a Kolenda IX (esperad más noticias sobre esto pronto).

Así que, en resumen, las OPR me permiten jugar a 40k sin jugar a 40k ni tener que vender a mi hijo.

Vamos con el segundo punto…

Las OPR son (¿eran?) agnósticas. Eso quiere decir que “unidad de 10 reclutas” en un ejército de “humanos” puede ser en realidad cualquier cosa. Minis de cadianos viejos (mientras que los nuevos son las tropas “normales”). Minis de otras marcas. Minis de otras razas (gretchins esclavos en un ejército de la GI? Why not?) ¿Y por qué tienen que ser “reclutas”? Tal vez sean perros entrenados. Un pelotón de monos. Robots semiconscientes.

Las OPR no tienen minis asociadas (o no tenían :P).

Así que puedes usar el reglamento y los codex para contar tu historia. Puedes tener una idea loca, encontrar un conjunto de reglas que te sirva (seres que viajan entre dimensiones usando las reglas de Demonios, por ejemplo) y construir tu mundo a partir de ahí. Es algo que queríamos hacer para el Reto 101, pero al final optamos por el Xenos.

Por ejemplo.

También, al ser agnóstico, ese tanque que necesitas… puede ser cualquier tanque. Una maqueta. Un juguete de Buzz Lightyear. Hecho de scratch, con un bote de champú. Impreso en 3D. Usando caracoles y dientes para hacerlo, o latas de sardinas (¿cómo sería un Turnip 40k?).

Queda con tus colegas, montad un universo propio y dotadlo de vida. Las OPR tienen variedad de listas como para cubrir cualquier aproximación que se os ocurra.

Así que para mí, estos son los principales usos de las OPR: para jugar al universo de James si las reglas de James, o para jugar a tu propio universo. Ambas opciones te darán muchas alegrías.

¿Y vosotros, que pensáis? ¿Las OPR como juego agnóstico o como un sucedáneo del 40k? ¿O con su propio trasfondo y facciones? (estoy enamorado de los Saurios…).

Contadmelo en los comments! :D

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